Conclusiones Análisis IRCP 2010

19 / Abr / 2012

Reunión de Conclusiones IRCP 2010

Reunión de Conclusiones IRCP 2010

 

En su mensaje durante la Reunión de Conclusiones de la Comisión de Vigilancia de la ASF en la Cámara de Diputados, el Auditor Superior de la Federación, CPC Juan Manuel Portal Martínez,  señaló que la institución pondrá especial énfasis en la evaluación integral de las políticas públicas.

Además, destacó la necesidad de que a través del Sistema Nacional de Fiscalización se establezca un ambiente de coordinación efectiva a fin de garantizar a la ciudadanía que la vigilancia de los recursos públicos se efectúe de una manera más ordenada, sistemática e integral.

Indicó que es un propósito fundamental de la Auditoría Superior de la Federación establecer vínculos más estrechos con la ciudadanía y con los organismos especializados en materias de fiscalización y rendición de cuentas, a nivel nacional e internacional, para enriquecer y fortalecer su labor fiscalizadora.

Consulta el mensaje completo en: http://www.asf.gob.mx/uploads/74_Mensajes_del_Titular/CONCLUSIONES_IRCP.pdf


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Fiscalización más allá de coyunturas.

12 / Abr / 2012

CPC Juan Manuel Portal

CPC Juan Manuel Portal

Juan Manuel Portal

 

En memoria de Juventino Pineda Pinto, amigo y servidor público ejemplar

El Informe del Resultado, que cada año presenta la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ante la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, genera múltiples expresiones entre los medios de comunicación, la ciudadanía, el entramado institucional y la esfera política de la nación.

Esas manifestaciones resultan saludables; son signo de una ciudadanía cada vez más participativa y de una sociedad alerta en mayor grado. Por eso no resulta extraño que los informes de la ASF, despierten un creciente interés entre los sectores de la sociedad.

Mediante la publicación de los resultados de sus revisiones, la ASF contribuye, en primera instancia, a la toma de conciencia respecto de elementos fundamentales de la gestión pública; y en segundo lugar, a la creación de los consensos necesarios para superar el desempeño gubernamental ahí donde las oportunidades de mejora están presentes.

La institución debe observar a su vez ciertos requisitos para que sus labores cumplan con los fines aquí enunciados. Entre estas condiciones, hay dos que sobresalen: la autonomía de su actuación, que les permite trabajar al margen de presiones externas; y la imparcialidad de sus resultados, necesaria para mantener la credibilidad y la confianza de la sociedad.

Ahora bien, puesto que en el contexto de los países con vida democrática se hace efectivo el principio de la división de los Poderes y las diversas opciones políticas conviven en un marco de pluralidad, es habitual que se expresen acciones de las fuerzas en contienda por los cargos públicos para atraer las preferencias del electorado. La tensión que se deriva de estos empeños fortalece la vida democrática  y evita el anquilosamiento.

Como es natural, dicha tensión alcanza mayor fuerza en los años de celebración de comicios,  como es el caso de este 2012. De ahí que, ante la coyuntura electoral, un documento como el Informe del Resultado tenga más visibilidad, y su resonancia sea mayor en los medios de comunicación y entre las diversas esferas de la sociedad.

Frente esta situación, y para evitar cualquier equívoco, considero necesario subrayar que la ASF es un órgano técnico y autónomo, cuyo interés es ajeno en apoyar a tal o cual fuerza política, a este o aquel proyecto de gobierno.

El mandato constitucional y legal de la ASF es verificar los resultados de la gestión financiera, comprobar que ésta se realizó de acuerdo con la normatividad y disposiciones legales correspondientes, y constatar la consecución de los objetivos y metas contenidos en los programas públicos.

De igual modo, es preciso recordar que la ASF fiscaliza a los tres Poderes de la Unión, al interior de los cuales se desempeñan servidores públicos de todas las fuerzas políticas registradas legalmente en el país.

Asimismo, mediante la fiscalización de los diversos Fondos federales asignados a las entidades federativas y los municipios (cuya revisión coordinada con las entidades de fiscalización superior de las legislaturas locales y de la Asamblea Legislativa del DF ha alcanzado casi una cobertura total), se audita también la administración de los recursos públicos que hacen todas las autoridades sin consideración o diferencia por su extracción partidista.

Por esa razón, el contenido y la utilidad del Informe del Resultado no se ven perjudicados ni reducidos por el uso de las fuerzas políticas en la circunstancia de la temporada electoral.  La objetividad del Informe, es nuestra convicción, está por encima de su manejo en la arena de la contienda partidista.

La identificación  de los problemas estructurales de la administración pública federal y  los hechos irregulares son señalados en el Informe, ofreciéndose propuestas y recomendaciones para su solución, así como acciones correctivas y preventivas. Entre los problemas que de manera recurrente son objeto de observaciones se encuentran los vacíos legales,  deficiencias en los procedimientos e incumplimiento de programas.

En el caso de asignación ineficiente de los recursos o su desvío, son puntuales y expeditas las medidas que se toman. En el Informe están contenidas todas y el grado de avance de las acciones legales de que dispone la ASF: promoción de sanciones administrativas ante los órganos de control interno; fincamiento de responsabilidades resarcitorias, y presentación de denuncias penales o de hechos.

El carácter técnico, neutral, independiente y profesional de la fiscalización superior se acredita y condensa en el Informe del Resultado. El objetivo central del trabajo de la ASF es la corrección, depuración y mejora de la administración pública con una perspectiva de mediano y largo plazo.

En resumen, la fiscalización de la ASF y las acciones que se derivan de ella – recomendación, sanción, denuncia de hechos -no son un fin en si mismo, más bien son un medio para lograr, de manera gradual, la mejora de la gestión gubernamental que se refleje, a su vez, en una acertada conducción del conjunto de las actividades institucionales dedicadas al servicio de la sociedad.

Cuando fuera de contexto se piensa que el no castigar a los culpables de los males nacionales, es responsabilidad de la fiscalización superior, se olvida que los problemas estructurales son los que generan circunstancias de corrupción e impunidad.

En este sentido, aunque se contaran con todas las facultades existentes para castigar de manera individual a los responsables, los sistemas de incentivos creados seguirían propiciando la reincidencia de las irregularidades.

Desde mi perspectiva el camino es reconocer lo realizado y buscar la mejora de la administración pública de manera estructural.

Auditor Superior de la Federación

 


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Independencia en la auditoría gubernamental

16 / Mar / 2012

 

Juan Manuel Portal

CPC Juan Manuel PortalEs común escuchar que el rumbo de México debe ser el camino de las instituciones. En el ámbito público, la institucionalidad supone que las tareas del Estado se desarrollan en un ambiente de legalidad, certidumbre y estabilidad.

En lo que respecta a la auditoría gubernamental, la consolidación de las entidades encargadas de la fiscalización depende del nivel de confianza que genere su trabajo para todas las instancias interesadas, esto es, Cámara de Diputados, entes auditados, medios de comunicación, academia y población en general.

La fiscalización superior es una actividad técnica que, en gran medida, se desenvuelve en la esfera de lo político. Su institucionalidad depende de la prevalencia de la autonomía e independencia respecto de todos los factores vinculados con la militancia partidista y las presiones de los entes auditados. Sólo actuando bajo estos principios se trascienden los aspectos coyunturales y casuísticos de las situaciones que se revisan.

La independencia se refiere a la necesidad de que el auditor sea ajeno a las prioridades del ente auditado, a la contienda política e, inclusive, a la opinión pública, con el fin de realizar su trabajo sobre la base de la veracidad e imparcialidad; es la actitud del auditor respecto de la institución que es revisada – sustentada en la honestidad y en el profesionalismo-, y es un requisito necesario para que los resultados de la fiscalización sean válidos.

Cuando la independencia se convierte en un principio estratégico institucional, se evitan situaciones -como el conflicto de interés- en donde se pudieran privilegiar compromisos personales sobre la responsabilidad pública.

Por su parte, la autonomía es una condición indispensable para que la labor de auditoría se efectúe al margen de presiones e influencias externas. Específicamente, las Entidades de Fiscalización Superior (EFS) deben estar blindadas y protegidas en la parte técnica de su trabajo – qué auditar y cómo auditar-, y en la forma de administrar sus propios recursos humanos y financieros.

En la práctica, el contenido de los informes de auditoría debe ser el producto de la libertad del auditor para decidir, sin presiones externas, qué incluir y cómo expresar los resultados y conclusiones, todo ello con base en la aplicación de sus criterios y metodologías.

La labor de fiscalización conlleva riesgos de controversia y confrontación. La única manera de superar estos retos y mantener la credibilidad institucional en el largo plazo, es mediante el ejercicio cabal de la independencia en la tarea auditora. Desde hace 10 años, éste ha sido el caso de la Auditoría Superior de la Federación.

Los conceptos de autonomía e independencia no son una improvisación o una ocurrencia para distinguir la labor de auditoría gubernamental de otras tareas del Estado, sino más bien forman parte de las mejores prácticas en el ámbito internacional y reflejan las condiciones prevalecientes en las democracias avanzadas. De hecho, estos principios son la base sobre la cual se sustentan las normas profesionales de fiscalización pública emitidas por la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI).

La INTOSAI es un organismo internacional cuya meta central es promover el intercambio de ideas, experiencias y capacitación sobre la auditoría gubernamental en todo el mundo; ha pasado de 34 miembros iniciales, en 1953, a 189 en el 2012.

En este contexto, de igual manera en la arena internacional, la Asamblea General de la ONU emitió, el pasado 22 de diciembre, la resolución sobre el: “Fomento de la Eficiencia, Eficacia, Rendición de Cuentas y Transparencia de la Administración Pública a través del Fortalecimiento de las Entidades Fiscalizadoras Superiores”, la cual tiene una trascendencia histórica para la existencia y el funcionamiento de los organismos pares de la Auditoría Superior de la Federación.

En esta resolución se reconocen aspectos centrales para las EFS, como la independencia en relación con la entidad auditada y la necesidad de que cuenten con protección contra cualquier influencia por parte de terceros.

Asimismo, los miembros de la ONU reconocen el papel que la fiscalización superior juega para que los aparatos gubernamentales adopten prácticas eficientes y eficaces, en beneficio de los procesos de rendición de cuentas.

En consecuencia, la resolución sugiere que los miembros de la ONU consideren los principios establecidos en las Declaraciones de INTOSAI sobre las líneas básicas de la fiscalización (Lima, 1977), y respecto a la independencia de las EFS (México, 2007).

En nuestro país, el papel de la ASF en la rendición de cuentas es fundamental, junto con otras instituciones. Sin embargo, desde una perspectiva crítica, podemos considerar que aún existe una falta de coordinación respecto a los esfuerzos en materia de auditoría, control y evaluación de la administración pública.

Se requiere, por tanto, lograr un esquema integral de fiscalización que permita avanzar en la consolidación de las instituciones encargadas de la auditoría gubernamental y, así, generar una mayor confianza en su trabajo. En este sentido, el Sistema Nacional de Fiscalización que ha propuesto la Auditoría Superior de la Federación constituye un proceso -actualmente en etapa inicial- que propiciará las condiciones necesarias para una efectiva rendición de cuentas. Este sistema deberá ser un proyecto nacional prioritario por el bien de México.

Auditor Superior de la Federación


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