Socializar los resultados de la fiscalización

10 / Ago / 2018

Foto ASF-David ColPara que los datos se transformen en información es claro que tiene que pasar un proceso, por ello la ASF, en un esfuerzo de transparentar sus acciones, ha puesto a disposición de los ciudadanos la información sobre las auditorías, que en 2016 fueron mil 865 consistentes en desempeño, cumplimiento financiero, tecnologías de información y de gasto federalizado, a través de las auditorías especiales correspondientes. Gasto federalizado realizó, en 2016, tres cuartas partes del total de las revisiones al gasto público federalizado en estados y municipios, el cual incrementó por las nuevas responsabilidades de revisar las participaciones, que son recursos de libre disponibilidad, cuyo monto es superior al de las aportaciones, que son los recursos etiquetados para un fin específico, como educación, salud, seguridad y combate a la pobreza.

La Auditoría tiene una gran fuerza auditora y para ello dispone, para su información a los ciudadanos, de los avances y resultados de las auditorías, ya sea por medio del Sistema Público de Consultas de Auditorías en su página de Internet, a través del Informe de Resultados. A partir de la cuenta pública 2016 se presentan tres informes individuales a lo largo del año, como fue el caso del informe que se presentó en junio, que fue el primer reporte individual de la cuenta pública 2017.

Nuestras auditorías son un tesoro de información para la sociedad y los analistas e investigadores, el cual es muy utilizado por quienes estudian, desde la sociedad civil, la información divulgada por la Auditoría Superior. Por ello resulta importante el esfuerzo que ha empezado a realizar un grupo de organizaciones, entre otras Oxfam, Transparencia Mexicana, Integralia, en su esfuerzo por digerir, traducir y ordenar la información generada por la Auditoría Superior, para saber dónde se presentan posibles fallas en el uso del dinero público y dónde no. En su proyecto,Fuiste Tú?, difundieron ya un informe sobre dónde y cómo se “pierde” el dinero público.

Crean dos rankings: lo que les preocupa y lo que les da gusto, y hacen un recuento interesante, respecto a las observaciones aún pendientes de aclarar de algunas dependencias, así como festinan a aquellas instituciones en las cuales no se encontraron irregularidades. Recordemos que hoy la Auditoría puede revisar a los tres órdenes de gobierno, los organismos autónomos, los tres poderes, las universidades públicas, etc.

Es importante señalar que este es un apoyo a la difusión de los resultados de la fiscalización superior, lo cual ayudará a la comprensión del significado de los mismos. No olvidemos que se trata del informe consolidado de la cuenta pública 2016, aun cuando los procesos de aclaración aún no se terminan y seguramente se modificarán en cada nuevo Informe de este colectivo.

Hoy hay que mencionar que se han dado pasos fundamentales para llegar a tener mejores resultados de la fiscalización, por un lado, la creación del Sistema Nacional Anticorrupción, aún en proceso de integración, del Sistema Nacional de Fiscalización, en el cual se intenta fortalecer el federalismo con base en la coordinación intergubernamental y entre los diferentes poderes, y el Sistema Nacional de Transparencia.

La Auditoría Superior está en un proceso de transformación estructural, convencida de que además del enfoque contable de la fiscalización, es muy importante considerar en sus resultados el impacto social de los programas dirigidos a combatir la pobreza, satisfacer las necesidades esenciales de la población y reducir la desigualdad, así como el desarrollo regional.

Por ello es importante que los informes que difundimos con un lenguaje técnico, así como la evolución de las observaciones, sean apoyados en su difusión por el análisis que hace este colectivo.

David Rogelio Colmenares Páramo


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Para los futuros alcaldes y gobernadores

03 / Ago / 2018

Foto ASF-David ColComo resultado del proceso electoral cambiarán ocho gobernadores, el jefe de Gobierno de la CDMX, así como mil 596 presidentes municipales, sin sumar los 417 de usos y costumbres de Oaxaca. La mayoría, excepto los que se reeligieron, son nuevos en sus cargos, esto es sin experiencia en la cuestión pública. La mayoría tiene la voluntad de hacer bien las cosas, de ayudar a sus pueblos, pero requerirán de cuadros profesionalizados con experiencia en los temas fundamentales de la hacienda pública sobre el manejo de los ingresos que recibirán. Al respecto deben saber que tienen varias fuentes de recursos: por un lado, los más importantes son los provenientes de las participaciones en ingresos federales, por el otro, sus recursos propios, entre los que destaca el impuesto predial, así como lo que recauden por los servicios municipales como la basura, entre otros.

Deberán saber con detalles en qué consisten los anteriores conceptos, cuál es su responsabilidad en cada uno, no sólo para recibirlos, sino cómo guardarlos y cómo y en qué pueden gastarlos.

Hay asuntos al respecto que deben conocer para evitar ser esquilmados o caer en prácticas incorrectas en su manejo.

En cuanto al gasto, mucho sueñan en gastar, recordemos cuando se puso de moda el tema de las Suburban, pero sólo pueden gastar en lo que les autoricen los congresos locales y deben saber que enfrentan dos normativas diferentes, la que tiene que ver con los recursos propios, donde entran los sueldos o subsidios locales, y la federal para todo lo que tenga que ver con el gasto federalizado, cuya normativa es del gobierno federal. En ambos casos pueden ser auditados por la Auditoría Superior.

Los recursos federalizados son condicionados o etiquetados a un destino determinado, y se mueven con base en reglas de operación que deben cumplirse correctamente y con honradez, so pena de ser observados en las auditorías y el riesgo de ser castigados. Seguro que muchos se equivocarán, pero deben saber lo que no se debe hacer: cuidado con aprovecharse de la coyuntura para violar las normas del gasto y con los compromisos heredados en materia de transparencia, armonización contable y rendición de cuentas. En suma, necesitan apoyo para capacitarse en los temas de la hacienda pública y los de la fiscalización superior.

Es un sueño, pero se vale soñar en un servicio profesional de carrera municipal. Hay un ejército de jóvenes universitarios que se están preparando en las finanzas estatales y municipales, como sucede con la materia respectiva en la Facultad de Economía de la UNAM. Muchos incluso han hecho su servicio profesional en instituciones como la ASF.

Hay varias organizaciones de presidentes municipales, organizadas por partido, y seguramente habrá pronto otra de los de Morena. Han sido buenos interlocutores para la capacitación, pero esta se debe de reforzar.

Lo mismo sucede con los gobernadores, que ya tendrán decidido quiénes serán sus principales colaboradores, destacando los secretarios de Finanzas y los contralores, que deben estar en los primeros trabajos de los equipos para el proceso de entrega-recepción con las administraciones salientes.

Es fundamental su conocimiento del marco normativo, no sólo el estatal, particularmente el federal. Por ejemplo, conocer a detalle la Ley de Coordinación Fiscal, así como la de Responsabilidad Hacendaria; en cuanto a la fiscalización, la Ley de Fiscalización Superior. Ojo, deben pagar las participaciones a los municipios en el tiempo y forma que establece la mencionada LCF, proceso que ya puede auditar la ASF.

También deben estudiar a detalle la legislación referente al gasto federalizado y no cometer los errores de otras administraciones, que se aprecian en los trabajos de recurrencia de las observaciones.

David Rogelio Colmenares Páramo


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Para los gobiernos estatales que se van

20 / Jul / 2018

Foto ASF-David ColEn septiembre inician los cambios de gobierno en un gran número de municipios y los nueve estados que tuvieron elecciones. Los procesos de entrega-recepción deben estarse iniciando, con la creación de las comisiones correspondientes.

La fiscalización de los recursos federalizados y federales se ha eficientado y la normatividad para el ejercicio de los mismos se ha mejorado; sin embargo, siguen apareciendo denuncias ciudadanas no atendidas, cuando es un medio eficaz para combatir la corrupción, no solamente en los gobiernos, inclusive en el sector privado.

Las leyes de entrega-recepción se inician en 2002, siendo adoptado inmediatamente en algunas entidades. Sin embargo, aun hoy en algunos estados y muchos municipios tienen rezago en la implementación de normas para una buena entrega-recepción.

En los hechos han existido casos de gobernadores salientes que se resisten a crear los comités de entrega-recepción, o inauguran obras poco antes de dejar el poder, en suma, quieren ignorar que se extinguen. En estados como Oaxaca, Chiapas y Veracruz no incluyen sanción alguna en sus leyes, lo cual es como vacuna para impedir ser sancionados, de ahí la importancia de la homologación legislativa.

Un consejo para los gobernadores que se van, es que obra que ya no van a terminar es mejor que lo reconozcan, es más honesto y dejar las cosas bien para el siguiente gobierno, en contra tienen que la mayoría de sus colaboradores sólo saben decir: sí señor.

A pesar de que aún nos falta mucho, ahora sí son observados, más por el manejo de los recursos federales, pero en muchos ya existe la maldición del séptimo año, esto lo demuestran hechos como el gran número de secretarios de Finanzas que han terminado en la cárcel o amparados; ahí está el caso de San Luis Potosí, donde de los tres últimos secretarios, dos estuvieron en la cárcel, excepto el último.

Hoy sus contralores internos deberían aplicarse a ordenar sus cuentas y encabezar la solventación de los temas que tienen pendientes las dependencias estatales con las auditorías locales y la ASF.

Es lamentable que se empiecen a enterar de sus asuntos cuando ya no están en el gobierno y no los pueden corregir. Años de opacidad y complicidad no se corrigen en tres meses, es imposible. En el caso de los reintegros simulados, OJO, los contralores han aparecido como presuntos responsables.

El año más difícil del gobierno es el año siguiente de su término de gestión, para la mayoría de los alcaldes es el cuarto y para los gobernadores, el séptimo.

Endeudarse hoy, como lo hacían en el pasado a unos cuantos meses de terminar su gestión, además de ser moralmente una falta grave, es imposible. Hoy la Ley de Disciplina Financiera les impide adquirir compromisos al fin de la administración. Un caso típico era que se ocultaba el servicio de la deuda, diciendo que los PPS no eran deuda, y metían en gasto corriente el servicio de las bursatilizaciones.

Hoy la ASF ya audita deuda pública de los estados, cuando lo de Coahuila, no teníamos facultades para hacerlo.

Las expectativas que la ciudadanía tiene en la lucha contra la corrupción son muchas, los años en los que en las administraciones se dejaban pendientes, en donde no pasaba nada, poco a poco están desapareciendo, por ello es de vital importancia preparar una buena salida para no hacer realidad las crisis del séptimo año.

Los nuevos deberán aplicarse a un buen ejercicio del gasto desde un principio, capacitar a sus funcionarios no sólo en el diseño de un buen presupuesto, sino en su aplicación. Cuidado con que se endeuden al empezar su gestión.

En la Auditoría Superior trabajamos en una vigilancia estricta del ejercicio de los recursos públicos en los tres órdenes de gobierno. Las omisiones o el desconocimiento de las normas no son excusas válidas para no cumplirlas.

David Rogelio Colmenares Páramo


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