La estrategia es sumar

04 / May / 2018

Foto ASF-David ColLa coordinación intergubernamental es toral en la lucha contra la corrupción. Básicamente se requiere entre las entidades de fiscalización locales, los contralores de los gobiernos estatales y los organismos garantes de la transparencia del todo el país. Al respecto, ayer participe en la Primera Reunión Extraordinaria de la Comisión de Rendición de Cuentas, del Sistema Nacional de Transparencia, del cual forma parte la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Este es un tema, el de la transparencia, que surge a partir de los estudios del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre transparencia fiscal al inicio de este siglo, y es tomado por la UCEF de Hacienda en el Diagnóstico Integral de las Finanzas Estatales, que se elaboró de 2003 a 2007. Por otra parte, durante la Convención Nacional Hacendaria de 2004, fue un tema central, donde se lograron acuerdos por unanimidad, así como respecto a la armonización contable.

Un tema central parte del enfoque preventivo conque la transparencia apoya el combate a la corrupción.

Hace dos días recibimos en la ASF a la Comisión Permanente de Contralores Estados-Federación, encabezados por la Secretaría de la Función Pública, con la que revisamos e inauguramos una nueva etapa en la relación entre ambas instituciones, con la ASF y las ASOFIS. La Secretaría de la Función Pública y la ASF somos el eje central del Sistema Nacional de Fiscalización. Nunca se había dado una reunión de esta naturaleza con los contralores de los estados, que poco eran recibidos en la Auditoría. Fuimos los anfitriones, pero el evento lo encabezó la Secretaría.

Los contralores señalaron, entre otros aspectos, ciertos temas ya considerados desde mis propuestas a la Comisión de Vigilancia cuando iniciaba el proceso de selección del auditor, que culminó de una forma sin precedente, al elegirme prácticamente por unanimidad. Este es el del fortalecimiento de la coordinación intergubernamental. Comentaron el tema de los subejercicios, las observaciones estridentes y sin resultados, reforzar los incentivos a los municipios para cumplir con las normativas, trabajar de manera coordinada en el control interno, etcétera.

La secretaria de la Función Pública, la maestra Arely Gómez, habló de modificaciones legales, entre otros temas.

Es muy importante este trabajo coordinado entre las dos cabezas del Sistema Nacional de Fiscalización, y la reunión marcó un hito por el número de contralores que asistieron al evento en la sala de trabajo de las auditorías.

Es fundamental que ambas instituciones, como integrantes del Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción, han adquirido experiencias valiosas sobre los retos que significa sus participaciones activa en esta nueva etapa de la coordinación intergubernamental. Por supuesto que tenemos claras las brechas que aún existen en la operación de los sistemas estatales anticorrupción.

Por otra parte, hace unos días convocamos a los auditores superiores de los estados, para proponerles un sistema de trabajo más eficiente, más participativo y en un ejercicio de verdad federalista, de pares, no de subordinación, como ha existido hasta la fecha con las ASOFIS.

Generalmente los órganos estatales de control son los facilitadores y representantes en el desahogo de las auditorías que realiza la ASF, así como en el proceso de solventación de observaciones.

Ya organizamos el trabajo con los contralores de los órganos autónomos para que puedan formar parte del Sistema.

Nos hemos reunido con todas las instancias fundamentales para la coordinación, hitos como la reunión de trabajo en la Comisión de Vigilancia y la revisión de las áreas de oportunidad de la UEC, la Unidad de Evaluación y Control de la Cámara de Diputados, que ha estado ya en la Auditoría, también creando una nueva relación.

David Rogelio Colmenares Páramo


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La importancia de la coordinación intergubernamental

09 / Abr / 2018

Foto ASF-David ColEn países federales como el nuestro, no pasamos de más de 30, la coordinación intergubernamental (entre el gobierno federal y las entidades federativas), es fundamental. Incluso al interior de los estados ya hay espacios de coordinación con los municipios o gobiernos locales, y eso evita la manipulación de los recursos municipales por parte de las entidades.

La gobernabilidad requiere de una buena organización federal y una adecuada distribución de responsabilidades y facultades entre los órdenes mencionados.

Los países más grandes del mundo son federales, como Estados Unidos, Brasil, Rusia, Alemania. La Unión Europea es una confederación y la mayoría de los países son estados unitarios o centralistas.

En nuestra nación, la Constitución señala que somos un país federal, donde se ha recurrido a la coordinación gubernamental en casi todas las áreas de política pública, habiendo muchas experiencias exitosas.

Particularmente el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, que tiene una regionalización de ocho áreas, que es la misma adoptada por la ASF. Hoy esta coordinación gubernamental se da incluso en el Poder Judicial y en casi todos los espacios de política pública.

La coordinación gubernamental entre Federación, estados y municipios es uno de los fundamentos clave del Sistema Nacional Anticorrupción.

En el Sistema Nacional de Fiscalización desempeñan un papel fundamental la Asociación Nacional de Órganos de Fiscalización Superior y Control Gubernamental (ASOFIS), junto con la coordinación entre los 32 órganos de fiscalización superior y la Auditoría Superior de la Federación, que la encabeza, así como los 32 contralores estatales agrupados en la Comisión Permanente de Contralores Estado Federación (CPCE-F) y la Secretaría de la Función Pública.

En el caso particular de la ASOFIS, que se constituyó formalmente en 1983, ha contribuido al desarrollo de las capacidades técnicas y de programas que consideran las diferencias entre las entidades federativas, y en ello juega un papel fundamental su regionalización.

Es conocida aun la debilidad operativa de muchas auditorías estatales y su falta de autonomía frente al poder político, lo cual se hace más evidente en los cambios de gobierno.

El año pasado se presentaron eventos en que fue palpable la debilidad de las mismas frente a los poderes estatales. Casos en que, principalmente en los cambios de gobierno, se les invita a presentar sus renuncias, si no se les presiona con segundos mandos vinculados al poder estatal, se les afecta presupuestalmente, se les acosa mediáticamente e incluso fiscalmente. Por lo que se van y entra otro a modo. También casos de corrupción al interior de las mismas, como en Chihuahua o San Luis Potosí.

Con la participación de la ASF en los tres sistemas –anticorrupción, de fiscalización y de transparencia–, en la nueva gestión de la Auditoría se buscará fortalecer la autonomía e independencia de las auditorías estatales y también que los auditores no lleguen a tratar de representar a los gobiernos que auditan en ningún sentido. Ha habido casos al respecto.

Esta coordinación en la ASOFIS permitirá crear los grupos de trabajo necesarios, en que participen todas las entidades federativas, a través de una mejor comunicación, transparencia y rendición de cuentas; para que con el respeto reciproco con el poder político, se fortalezca la fiscalización nacional con mejores auditorías, que pasen posteriormente al Tribunal de Justicia Administrativa para que se combata mejor la impunidad.

Esta coordinación entre órdenes de gobierno permitirá que el trabajo de las auditorías gubernamentales sea mejor, fortalezca el enfoque preventivo y, por supuesto, se desarrolle el servicio fiscalizador de carrera.

David Rogelio Colmenares Páramo


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El Sistema Nacional de Fiscalización ante desastres

14 / Sep / 2017

La semana pasada se presentaron diversos fenómenos naturales que nos han hecho recordar el alto grado de exposición de nuestro país a una gran variedad de eventos geológicos e hidrometeorológicos que se pueden traducir en pérdidas económicas y humanas muy considerables. En esto, como en la totalidad de las actividades sociales, el riesgo puede ser minimizado en la medida en que existan mecanismos de prevención, preparación y atención de emergencias.

Es importante mencionar que la presencia de auditores gubernamentales donde se llevan a cabo las labores de rescate y auxilio a la población, podría entorpecer el buen desarrollo de las mismas; se requiere, por lo mismo, una actitud prudente y con sentido de oportunidad, ello en ningún modo se puede traducir en pasividad.

A primera vista, el papel de los entes fiscalizadores, en estos casos, se limitaría a la mera revisión del cumplimiento de las metas de protección civil, así como a la verificación de la gestión de los recursos en las etapas posteriores al siniestro, con el fin de cerciorarse que fueron utilizados bajo los principios de eficiencia, eficacia y transparencia.

En este contexto, el Comité Rector del Sistema Nacional de Fiscalización (SNF), que es presidido de manera dual por la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF), emitió, como parte de sus estatutos, la gestión de temas emergentes, entre los que se puede considerar la participación de la auditoría gubernamental en la fase preventiva, de atención y reconstrucción, relacionadas con un desastre natural.

Una práctica innovadora y con visión proactiva que la ASF propone desarrollar, junto con la SFP, es la implementación de un programa de creación de capacidades para los responsables de las acciones ulteriores a los eventos del huracán Katia y el sismo del 7 de septiembre de 2017.

En particular, se pretende promover capacitación expedita a los gobiernos estatales y municipales involucrados, con el fin de proporcionarles referencias técnicas y operativas concretas que, al ser implementadas, minimicen la posibilidad de desvíos, sobrecostos y asignación ineficiente de recursos, entre otras problemáticas potenciales.

Podemos destacar, por ejemplo, la definición y aplicación de tabuladores homogéneos de mano de obra; el establecimiento de procedimientos adecuados para la facturación de materiales; la necesidad de fijar especificaciones mínimas de calidad con sustento técnico; la estandarización de formas de pago de los trabajos a desarrollarse, así como las medidas pertinentes de control para el seguimiento y supervisión de las obras.

Eventos tan desafortunados como los que hoy ocupan el interés de la opinión pública han sido percibidos como espacios en los que, para mayor agravio de las víctimas, se pueden registrar manejos irregulares ante la ausencia de un ambiente de control que conlleve la detección de los mismos y, en su caso, la aplicación de medidas correctivas.

Estas situaciones no deben producirse, puesto que minan el esfuerzo auténtico que muchas organizaciones e instituciones públicas desean hacer para ayudar a quienes resultan damnificados. Por ello, la máxima transparencia en el manejo de recursos y el establecimiento de esquemas que permitan su mejor uso debe ser la norma para enfrentar este tipo de contingencias. El SNF debe constituirse en un foro que atienda esta temática.


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